Domingo, 05 de abril de 2009

FUNDAMENTOS DEL CURRÍCULO

El Diseño Curricular Básico de la Educación Superior Tecnológica toma los aportes de diversas corrientes psicopedagógicas:

El enfoque cognitivo, surge a comienzos de los años sesenta y se presenta como la teoría que ha de sustituir a las perspectivas conductistas que habían dirigido hasta entonces la Psicología. Todas sus ideas fueron aportadas y enriquecidas por diferentes investigadores y teóricos, que han influido en la conformación de este paradigma, tales como: Piaget y la psicología genética, Ausubel y el aprendizaje significativo, la teoría de la Gestalt, Bruner y el aprendizaje por descubrimiento y los aportes de Vygotsky, sobre la socialización en los procesos cognitivos superiores y la importancia de la "zona de desarrollo próximo", por citar a los más reconocidos.

Las ideas de estos autores tienen en común el haberse enfocado en una o más de las dimensiones de lo cognitivo (atención, percepción, memoria, inteligencia, lenguaje, pensamiento, etc.) sin embargo existen diferencias importantes entre ellas. Sobre las bases del paradigma cognitivo se desarrollaron diversas líneas de investigación y modelos teóricos sobre las distintas facetas de la cognición.

La teoría cognitiva, proporciona importantes aportes al estudio de los procesos de enseñanza y aprendizaje, como la contribución al conocimiento preciso de algunas capacidades esenciales para el aprendizaje, tales como: la atención, la memoria y el razonamiento. Asimismo, muestra una nueva visión del ser humano, al considerarlo como un organismo que realiza una actividad basada fundamentalmente en el procesamiento de la información, muy diferente a la visión reactiva y simplista que hasta entonces había defendido y divulgado el conductismo. Reconoce la importancia de cómo las personas organizan, filtran, codifican, categorizan y evalúan la información y la forma en que estas herramientas, estructuras o esquemas mentales son empleados para acceder e interpretar la realidad. Considera que cada individuo tendrá diferentes representaciones del mundo, las que dependerán de sus propios esquemas y de su interacción con la realidad, e irán cambiando y serán cada vez más sofisticadas.

La teoría cognitiva determina que: "aprender" constituye la síntesis de la forma y contenido recibido por las percepciones, las cuales actúan en forma relativa y personal en cada individuo, y que a su vez se encuentran influidas por sus antecedentes, actitudes y motivaciones individuales. El aprendizaje a través de una visión cognoscitivista es mucho más que un simple cambio observable en el comportamiento.

Dos de las cuestiones centrales que ha interesado resaltar a los psicólogos educativos, son las que señalan que la educación debería orientarse al logro del aprendizaje significativo con sentido y al desarrollo de habilidades estratégicas generales y específicas de aprendizaje.

Este enfoque plantea que el alumno es un sujeto activo procesador de información, que posee competencia cognitiva para aprender y solucionar problemas; dicha competencia, a su vez, debe ser considerada y desarrollada usando nuevos aprendizajes y habilidades estratégicas. El docente parte de la idea de que un alumno activo que aprende significativamente puede aprender a aprender y a pensar. El docente se centra especialmente en la creación y la organización de experiencias didácticas para lograr esos fines. No debe desempeñar el papel protagónico en detrimento de la participación cognitiva de los alumnos.

El paradigma histórico-social, llamado también paradigma sociocultural o histórico-cultural, fue desarrollado por L.S. Vigotsky a partir de la década de 1920.

Para los seguidores del paradigma histórico-social: "el individuo aunque importante no es la única variable en el aprendizaje. Su historia personal, su clase social y consecuentemente sus oportunidades sociales, su época histórica, las herramientas que tenga a su disposición, son variables que no solo apoyan el aprendizaje sino que son parte integral de él". Estas ideas lo diferencian de otros paradigmas.

Una premisa central de este paradigma es que el proceso de desarrollo cognitivo individual no es independiente o autónomo de los procesos socioculturales en general, ni de los procesos educacionales en particular. No es posible estudiar ningún proceso de desarrollo psicológico sin tomar en cuenta el contexto histórico-cultural en el que se encuentra inmerso, el cual trae consigo una serie de instrumentos y prácticas sociales históricamente determinados y organizados.

Para Vigotsky la relación entre sujeto y objeto de conocimiento no es una relación bipolar como en otros paradigmas, para él se convierte en un triángulo abierto en el que los tres vértices se representan por sujeto, objeto de conocimiento y los artefactos o instrumentos socioculturales; y se encuentra abierto a la influencia de su contexto cultural. De esta manera la influencia del contexto cultural pasa a desempeñar un papel esencial y determinante en el desarrollo del sujeto quien no recibe pasivamente la influencia sino que la reconstruye activamente.

Gran parte de las propuestas educativas giran en torno al concepto de Zona de Desarrollo Próximo (ZDP) y al tema de la mediación. Vigostky define la ZDP como "la distancia entre el nivel real de desarrollo, determinada por la capacidad de resolver independientemente un problema, y el nivel de desarrollo potencial, determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía de un adulto o en colaboración con otro compañero más capaz". Además, ve en la imitación humana una nueva «construcción a dos» entre la capacidad imitativa del niño y su uso inteligente e instruido por el adulto en la ZDP, de esta manera el adulto proporciona al niño auténticas funciones psicológicas superiores externas que le van permitiendo alcanzar conocimientos con mayores niveles de complejidad, logrando así que, lo que el niño pueda hacer hoy con ayuda de un adulto, logre hacerlo mañana por sí sólo.

Por consiguiente, el papel de la interacción social con los otros (especialmente los que saben más: expertos, maestros, padres, niños mayores, iguales, etc.) tiene importancia fundamental para el desarrollo psicológico (cognitivo, afectivo, etc.) del niño-alumno. Además de las relaciones sociales, la mediación a través de instrumentos (físicos y psicológicos como: lenguaje, escritura, libros, computadoras, manuales, etc.) permiten el desarrollo del alumno, tomando en cuenta que estos se encuentran distribuidos en un flujo sociocultural del que también forma parte el sujeto que aprende.

Por lo tanto, el alumno reconstruye los saberes entremezclando procesos de construcción personal y proceso auténticos de co-construcción en colaboración con los otros que intervinieron, de una o de otra forma, en ese proceso. Los saberes que inicialmente fueron transmitidos, compartidos y hasta cierto punto regulados externamente por otros, posteriormente, gracias a los procesos de internacionalización, terminan siendo propiedad de los educandos, al grado que éstos pueden hacer uso activo de ellos de manera consciente y voluntaria.

Desde esta corriente el alumno debe ser entendido como un ser social, producto y protagonista de las múltiples interacciones sociales en que se involucra a lo largo de su vida escolar y extraescolar. El profesor debe ser entendido como un agente cultural que enseña en un contexto de prácticas y medios socioculturalmente determinados, y como un mediador esencial entre el saber sociocultural y los procesos de apropiación de los alumnos. Así, a través de actividades conjuntas e interactivas, el docente procede promoviendo zonas de construcción para que el alumno se apropie de los saberes, gracias a sus aportes y ayudas estructurados en las actividades educativas siguiendo cierta dirección intencionalmente determinada.

El profesor deberá intentar en su enseñanza, la creación y construcción conjunta de Zona de Desarrollo Próximo con los alumnos, por medio de la estructura de sistemas de andamiaje flexibles y estratégicos.

El Constructivismo, es una posición compartida por diferentes tendencias de la investigación psicológica y educativa. Entre ellas se encuentran las teorías de Piaget (1952), Vygotsky (1978), Ausubel (1963), Bruner (1960), y aun cuando ninguno de ellos se denominó como constructivista sus ideas y propuestas claramente ilustran las ideas de esta corriente.

El constructivismo es en primer lugar una epistemología, es decir, una teoría que intenta explicar cuál es la naturaleza del conocimiento humano. El constructivismo asume que nada viene de nada. Es decir que conocimiento previo da nacimiento a conocimiento nuevo.

El constructivismo sostiene que el aprendizaje es esencialmente activo. Una persona que aprende algo nuevo, lo incorpora a sus experiencias previas y a sus propias estructuras mentales. Cada nueva información es asimilada y depositada en una red de conocimientos y experiencias que existen previamente en el sujeto. Como resultado podemos decir que el aprendizaje no es ni pasivo ni objetivo, por el contrario es un proceso subjetivo que cada persona va modificando constantemente a la luz de sus experiencias (Abbott, 1999).

El aprendizaje no es un sencillo asunto de transmisión y acumulación de conocimientos, sino "un proceso activo" por parte del alumno que ensambla, extiende, restaura e interpreta, y por lo tanto "construye" conocimientos partiendo de su experiencia e integrándola con la información que recibe.

El constructivismo busca ayudar a los estudiantes a internalizar, reacomodar, o transformar la información nueva. Esta transformación ocurre a través de la creación de nuevos aprendizajes y esto resulta del surgimiento de nuevas estructuras cognitivas (Grennon y Brooks, 1999), que permiten enfrentarse a situaciones iguales o parecidas en la realidad. Así "el constructivismo" percibe el aprendizaje como actividad personal enmarcada en contextos funcionales, significativos y auténticos.

En este proceso de aprendizaje constructivo, el profesor cede su protagonismo al alumno quien asume el papel fundamental en su propio proceso de formación. Es el alumno quien se convierte en el responsable de su propio aprendizaje, mediante su participación y la colaboración con sus compañeros. Para esto habrá de automatizar nuevas y útiles estructuras intelectuales que le llevarán a desempeñarse con suficiencia no sólo en su entorno social inmediato, sino en su futuro profesional. Es el propio alumno quien habrá de lograr la transferencia de lo teórico hacia ámbitos prácticos, situados en contextos reales. Es éste el nuevo papel del alumno, un rol imprescindible para su propia formación, un protagonismo que es imposible ceder y que le habrá de proporcionar una infinidad de herramientas significativas que habrán de ponerse a prueba en el devenir de su propio y personal futuro. Dos de los autores más importantes que han aportado más al constructivismo son Piaget con el "constructivismo psicológico" y Vigotsky con el "constructivismo social".

Estudios acerca de la inteligencia

La primera generación de psicólogos de la inteligencia, como Charles Spearman (1927) y Lewis Terman (1975) consideraba que la mejor manera de juzgar la inteligencia era como una capacidad general, única, para formar conceptos y resolver problemas.

Fue con esta misma concepción que Alfred Binnet diseñó, el siglo pasado, el conocido Test de Inteligencia y su medida, el Coeficiente Intelectual, para predecir qué alumnos tendrían éxito en las escuelas primarias de París y qué alumnos fracasarían. A partir de ello se generalizaron los famosos Test de Inteligencia que a la larga han restringido la noción de inteligencia a la capacidad para resolver problemas de tipo lógico-matemático y lingüístico-verbal.

La teoría del CI se basa sólo en pruebas con poder predictivo acerca del éxito en la escuela, no hay una intención de proceso, de cómo se resuelve un problema: únicamente la cuestión de si uno obtiene la respuesta correcta. Rara vez las pruebas de inteligencia valoran la habilidad para asimilar nueva información o para resolver nuevos problemas. Esta inclinación hacia el conocimiento “cristalizado” más que el “fluido” tiene serias consecuencias. Una persona puede perder la totalidad de sus lóbulos frontales, convirtiéndose en una persona totalmente distinta, incapaz de mostrar iniciativa o de resolver nuevos problemas; y sin embargo, puede seguir exhibiendo un CI próximo al nivel de genio. Más aun, la prueba de la inteligencia dice poco del potencial de un individuo para el crecimiento futuro.

Hoy muchos científicos consideran la inteligencia como el resultado de una interacción, de una parte, de ciertas inclinaciones y potencialidades y, por otra, de las oportunidades y limitaciones que caracterizan un ambiente cultural determinado (Gardner 1999). Es decir, la inteligencia es el producto de la herencia biológica y los talentos naturales de cada persona, así como del contexto y la estimulación socio-cultural, dentro de la cual la escuela juega un rol primordial. Herencia y medio son factores que contribuyen poderosamente en el desarrollo de una u otra forma de inteligencia.

 

Gardner, Catedrático de la Universidad de Harvard, realizó una amplia investigación del desarrollo en los diferentes tipos de capacidades de niños normales. Asimismo estudió habilidades en personas con daño cerebral, así como el desarrollo cognitivo en niños de diferentes culturas, niños prodigio, niños autistas, niños con problemas del aprendizaje, etc; y tomó de la ciencia cognitiva (estudio de la mente) y de la neurociencia (estudio del cerebro) su visión pluralista, concluyendo que la mayoría de las personas posee un gran espectro de inteligencias y que cada persona posee distintas formas de conocer. Todos tenemos múltiples inteligencias y somos más eminentes en algunas de ellas, combinándolas y usándolas de diferentes modos (Ortiz, 1999).

Gardner era un devoto estudioso de Piaget; sin embargo al realizar sus propios estudios de la mente, en forma más profunda, reevalúa las teorías de Piaget, a las que califica como “una noción demasiada estrecha de cómo trabaja la mente humana”.

En su obra Estructuras de la Mente, la Teoría de las Inteligencias Múltiples, Gardner afirma que Piaget pintó un retrato brillante del crecimiento intelectual humano que más valora las tradiciones científica y filosófica occidentales. Pero estas fortalezas que hicieron de Piaget el teórico del desarrollo cognoscitivo, contiene debilidades que se han hecho cada vez más claras. Piaget pintó un cuadro formidable de desarrollo sí, pero es sólo una clase de desarrollo. El modelo del desarrollo de Piaget tiene menos importancia en contextos no occidentales y preliterarios y, de hecho, puede ser aplicable sólo a una minoría de individuos incluso en Occidente. Los pasos dados para lograr otras formas de competencia como las de un artista, abogado, atleta o dirigente político, son ignorados en el diseño de Piaget. Además, y lo que es sorprendente, Piaget dice poco acerca de la creatividad, ya no se diga acerca de la originalidad que es más valorada en las artes u otros medios de la creatividad humana. El plan de Piaget bien puede ser el mejor con que contamos, pero se están volviendo demasiado evidentes sus deficiencias (Gardner, 1999).

A partir de sus descubrimientos, Gardner redefine la inteligencia, como el conjunto de capacidades que nos permite resolver problemas, generar nuevos problemas o fabricar productos o servicios valiosos en una o más culturas.

La importancia de la definición de Gardner es doble (Lapalma, 2001); primero, amplía el campo de lo que es la inteligencia y reconoce que la brillantez académica no lo es todo. A la hora de desenvolvernos en la vida no basta con tener una gran formación académica. Hay gente de gran capacidad intelectual pero incapaz de elegir bien a sus amigos y, por el contrario, hay gente menos brillante en el colegio que triunfa en el arte, la música, el deporte, la política, el mundo laboral o en su vida personal. Triunfar en la política o en los deportes requiere ser inteligente, pero son tipos de inteligencia distintos. Ni mejor ni peor sino distinto. En otras palabras, Einstein no es más inteligente que Pelé, sino que sus inteligencias pertenecen a campos diferentes.

Segundo, Gardner define la inteligencia como una capacidad. Hasta hace poco la inteligencia se consideraba algo innato e inalterable. Al definir la inteligencia como una capacidad Gardner la convierte en una destreza que se puede desarrollar. Gardner no niega el componente genético, pues todos nacemos con unas potencialidades marcadas por la genética, pero esas potencialidades se desarrollan de un modo u otro dependiendo del medio ambiente, de nuestras experiencias, de la educación recibida, etc.

Ningún deportista, músico o científico destacado llega a ser tal sin practicar lo suficiente, por buenas que sean sus cualidades naturales. La práctica, el entrenamiento constante desarrollan las potencialidades.

En síntesis, podemos decir que Gardner no cree en la existencia de "una forma de cognición" que "atraviesa por todo el pensamiento humano" sino que hay por lo menos ocho inteligencias (inteligencia lingüística, inteligencia lógico-matemática, inteligencia corporal - kinestésica, inteligencia musical, inteligencia espacial, inteligencia naturalista, inteligencia interpersonal e inteligencia intrapersonal) y que cada inteligencia tiene capacidades intelectuales autónomas.

Todos tenemos las ocho inteligencias en mayor o menor medida y las desarrollamos en la medida de nuestras necesidades y de las oportunidades que el contexto nos ofrece. Por ejemplo, un profesional de mecánica de producción necesita una inteligencia espacial bien desarrollada, pero también necesita de la inteligencia lógico-matemática para realizar cálculos de estructuras, de la inteligencia interpersonal para presentar sus proyectos, de la inteligencia corporal - kinestésica para conducir un automóvil, etc.

No sólo nacemos con distintas inteligencias, sino que las necesitamos para nuestra vida diaria y desarrollamos algunas más que otras en la medida en que nos son más útiles o las reconocemos como nuestras mayores fortalezas. Así como hay muchos tipos de problemas que resolver, también hay muchos tipos de inteligencia. Gardner acepta que, de acuerdo con el contexto, pueden existir más inteligencias. Más aún, afirma que puede existir una forma de "inteligencia espiritual".

La Modificabilidad Cognitiva Estructural (MCE) , es una teoría desarrollada por el profesor Reuven Feuerstein4, quien estudia la manera en la que el individuo obtiene y procesa la información: cómo la adquiere, codifica, almacena y la usa más tarde, generalizándola a otras situaciones. Los fundamentos de esta teoría se encuentran en el paradigma constructivista de la educación, los aportes de la sicología cognitiva y la teoría humanista del aprendizaje. Los principales postulados de la MCE son: el ser humano como ser cambiante, el ser humano como susceptible a cambios significativos, el concepto dinámico de inteligencia y el papel del entorno

a) El ser humano como ser cambiante.- En primer lugar reconoce el carácter universal de las modalidades y fundamentos del pensamiento que caracterizan el comportamiento del ser humano cuando se ve confrontado a la necesidad de adaptarse a la novedad, a lo desconocido y a la complejidad.

El ser humano necesita más allá de la vida física, su continuidad depende, en lo fundamental, de la transmisión de elementos sociales y culturales que debe conservar y enriquecer. En esta tarea debe ser capaz de beneficiarse de los cambios para conservar su identidad y también de extraer lecciones y principios de experiencias pasadas y poderlas aplicar a otras situaciones.

El ser humano debe garantizar su continuidad lo cual implica resolver el conflicto entre la necesidad de existir (preservar su identidad a través de los cambios) y la necesidad de vivir (que se satisface gracias a múltiples cambios). El pensamiento es un recurso para realizar este sentido de trascendencia, le otorga una permanente capacidad de crear, transformar e imaginar.

“.......los seres humanos son extremadamente diversos según su cultura. Tenemos pocas características comunes con los esquimales, ellos tienen intereses, aptitudes y habilidades manuales diferentes a las nuestras; pero el rasgo común a todos los seres humanos es la modificabilidad” El PEI, génesis y evolución. Conferencia de Reuven Feursteirn2

b) El ser humano como susceptible a cambios significativos.- En segundo lugar concibe al ser humano como susceptible a cambios significativos, capaz no sólo de adquirir una destreza específica; sino de crear nuevas estructuras de pensamiento, independientemente de su edad, condiciones genéticas, socio económicas; pero dependiente de lo afectivo. A ello responde la modificabilidad, la creencia en la modificabilidad se basa en la plasticidad del cerebro, la flexibilidad de la mente humana y en una concepción positiva de la realidad.

“Desde su origen el ser humano ha tenido que adaptarse a nuevas estructuras, puede ser considerado como la existencia modificable, por excelencia, a medida que se ve enfrentado a condiciones de vida, que cambian mucho más para él que para el reino animal, debe forjarse toda una serie de modalidades de funcionamiento. Esta modificabilidad no es solamente un cambio en

la cantidad de sus exploraciones de las unidades de información que debe adquirir, no es una evolución en la cantidad de aptitudes, sino que es la modificación cualitativa de la modalidad estructural, en sí misma” EL PEI, génesis y evolución Conferencia RF.

En esta perspectiva es fundamental distinguir entre modificación y modificabilidad, entre adaptación y adaptabilidad. Si un individuo cuenta o se le provee de los medios para resolver un problema en particular nos estamos refiriendo al hecho de la adaptación. Sin embargo si un individuo encuentra de manera autónoma los medios para acercarse a nuevas situaciones o resolver un problema, aludimos al hecho complejo de la adaptabilidad, desde una perspectiva dinámica, un signo de inteligencia, entendida ésta como el incremento de la propensión del individuo a participar en procesos de cambio.

c) El concepto dinámico de inteligencia.- En tercer lugar la MCE, postula la universalidad del concepto de inteligencia como la propensión o tendencia del ser humano de modificarse para adaptarse a nuevas situaciones, a condiciones nuevas de existencia. La inteligencia es dinámica, en palabras de Feuerstein “...hoy puede existir y mañana desaparecer, hoy está limitada a un solo terreno y mañana a varios horizontes, puede tener una u otra connotación

d) El papel del entorno.- En cuarto lugar se señala que la tendencia al cambio depende del entorno. Si el entorno exige cambio, la propensión a participar en procesos de cambio aumenta. La modificabilidad estructural cognitiva es el producto de una serie de experiencias de aprendizaje mediado en las cuales el mediador - educador - desempeña el papel fundamental en la transmisión, selección y organización de los estímulos. Es a través de la mediación que se crea en el individuo una sensibilidad que le permite utilizar cada experiencia de su vida, para modificarse de manera continua.

La Modificabilidad Cognitiva Estructural puede estar afectada por distintas causas, no tiene un curso fijo. Un estímulo puede provocar diferentes reacciones, formas de aprovechar las experiencias anteriores para nuevos aprendizajes, según distintas necesidades y características personales (estilo cognitivo, motivación, situación afectiva, etc.) y diferencias culturales.

Desarrollo Humano

Asimismo en la formación profesional tecnológica es importante tener en consideración el desarrollo humano, entendido éste como el proceso de ampliar las opciones de las personas, por tanto no se reduce sólo al crecimiento económico, sino que considera las dimensiones sociales, culturales y políticas para garantizar la sostenibilidad en la mejora de calidad de vida y equidad de oportunidades y derechos de las personas

Amartya Sen, premio Nobel de Economía 1989, propone analizar el estado de desarrollo de los países a través de un indicador de desarrollo humano y no económico. Sen sostiene que el desarrollo se debe concebir como el proceso por medio del cual se amplían y profundizan las capacidades humanas y que la calidad de vida debe evaluarse en función a la capacidad real para lograr funcionamientos valiosos como parte de la vida.

Si la vida es percibida como un conjunto de “haceres y seres” que son valorados, la calidad de vida no puede evaluarse considerando simplemente las mercancías y los ingresos que contribuyen a esos haceres y seres, pues ello implicaría una seria confusión entre los medios y los fines.

En esta línea, desde esta propuesta se quiere contribuir no sólo para que la población satisfaga sus necesidades básicas, sino además, a través de la formación posibilitar que la existencia de cada ciudadano se dé en condiciones desde las cuales le sea posible desarrollar sus potencialidades y capacidades.

La formación como factor de desarrollo humano se concibe ahora como un proceso permanente y que procura el desarrollo integral de la persona. Se plantea por ello como propósito, no sólo la adquisición de conocimientos y habilidades sino, el desarrollo también de valores y actitudes fundamentales como la honestidad, el comportamiento ético, la disciplina, el trabajo, el respeto, la puntualidad y la autoestima; competencias básicas para la comunicación, el manejo numérico y la solución de problemas; estrategias cognitivas y metacognitivas que permitan “aprender a pensar” y “aprender a aprender”.

A partir de los aportes de las diversas corrientes psicopedagógicas, podemos señalar algunos principios que sustentan y orientan la propuesta curricular de la Educación Superior Tecnológica:

Principio de libertad.- Sin libertad no hay educación. Sólo en la libre posibilidad de elegir se construye la propia e inconfundible personalidad. Toda institución educativa debe propiciar las condiciones que garanticen la toma de decisiones por parte del estudiante, porque sólo en libre opción puede darse la responsabilidad y el compromiso. Libertad significa, para nosotros, capacidad de elegir y responsabilidad en la elección. La libertad abre camino a la participación. El estudiante al elegir, se hace persona responsable, construye su personalidad, aprende a administrar su libertad y acepta las consecuencias de sus acciones.

Principio de participación.- El estudiante es el sujeto, protagonista y el centro del proceso educativo, por tanto su participación debe ser democrática, ésto implica que los diferente órganos de la estructura organizativa de la institución educativa giren en torno a él, de esta manera, las decisiones deben ser tomadas teniendo en cuenta sus características, necesidades, conocimientos previos, actitudes, así como sus expectativas y motivaciones.

Principio de socialización y comunicación.- La persona es un ser capaz de vivir en sociedad, que necesita de los demás para desarrollarse. El estudiante debe ser capaz de crear una comunidad de buenas relaciones con los otros, en su entorno familiar, social y laboral y de buscar el logro del bien común, mediante el diálogo, la solidaridad, la iniciativa, el respeto a las personas, a la naturaleza y a todo aquello que es parte de su entorno.

Principio de la realidad.- El estudiante debe desarrollar el pensamiento crítico, la toma de conciencia de su ubicación en la sociedad, la integración en su desarrollo y la exigencia de transformar y transformarse sin perder su identidad personal y social, asumiendo los cambios científicos, tecnológicos, sociales, económicos, culturales, organizacionales y de la producción, con el compromiso del cuidado del medio ambiente.

Principio de individualidad o singularidad.- El estudiante como persona, es un ser único, que debe ser tratado con el máximo respeto. La educación promueve el desarrollo de cualidades y potencialidades de los estudiantes, lo cual exige una atención integral de la persona, el desarrollo articulado de capacidades, conocimientos, valores y actitudes en una perspectiva de inclusión y género, que favorezcan el despliegue de todas sus potencialidades, en la vida personal, familiar, ciudadana y productiva,

Principio de actividad.- La persona se hace y se descubre en la acción. El estudiante aprende haciendo, es decir participando activamente en su proceso de aprendizaje: desarrollando capacidades cognitivas y motrices, adquiriendo conocimientos, experiencias, actitudes y valores. El proceso educativo se planifica y realiza en función a la naturaleza de la carrera profesional del estudiante. Esto implica, el uso de metodologías activas y el desarrollo de actividades que promuevan el emprendimiento, la investigación y la competitividad.

Principio de solidaridad.- Ser solidario es una manera de vivir y de estar en el mundo, con pleno ejercicio de la ciudadanía, con actitud crítica frente a la realidad, dispuesto a involucrarse en la solución de los problemas de la comunidad, ser gestor de su desarrollo y apoyar en la mayor medida posible a la satisfacción de las necesidades de los demás, teniendo como base la cooperación, el reconocimiento y respeto de las diferencias, así como una gran claridad sobre las causas que producen la pobreza y la injusticia social, y un esfuerzo personal en vivir y hacer vivir unos valores diametralmente opuestos a los que, con frecuencia, se proponen en nuestra sociedad: el beneficio propio, el afán de sobresalir o de triunfar a toda costa y escalar puestos por encima de los demás.

 


Tags: docente moderno, maestro moderno, actualidad

Publicado por juang9106 @ 10:43 PM  | SISTEMA MODULAR
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