Domingo, 08 de febrero de 2009

TÍTULO: El proceso pedagógico en la educación técnica y profesional: antecedentes

históricos, esencia y caracterización en el siglo XXI.

AUTOR:

 

INSTITUCIÓN A LA QUE PERTENECE:

 

RESUMEN

El proceso pedagógico profesional ha transitado por diferentes momentos, regidos por

continuos cambios y transformaciones socioeconómicas, científico-técnicas y pedagógicas.

Se realiza una breve caracterización pedagógica y gnoseológica del proceso pedagógico

profesional, a partir del análisis de la concepción epistemológica y sociopedagógica del

término referido, al asumir como objeto de estudio de la Pedagogía: el proceso pedagógico,

lo cual permitió la asunción del término de proceso pedagógico profesional, ante el resto de

los términos que se emplean indistintamente para nombrar el proceso de formación de

técnicos de nivel medio, y proponer una nueva definición de proceso pedagógico profesional;

resaltándose importantes relaciones sociopedagógicas que se manifiestan en dicho proceso.

ABSTRACT

The professional pedagogical process has gone through different moments, governed by

continues changes and socioeconomic, scientific-technical and pedagogical transformations.

In this work, a brief knowledge characterization of professional pedagogical process is made,

starting from the analysis of the socio-pedagogical and epistemological conception on the

referred term, assuming as object of study of Pedagogy, the pedagogical process, which

allowed us the assumption of the term professional pedagogical process, facing the rest of

the terms that are used to name the process of formation of technicians of middle level, and

2

to propose a new definition of professional pedagogical process, pointing out important sociopedagogical

relations that are manifested in the so called process.

INTRODUCCIÓN

El constante perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación Cubano ha sido su

característica esencial, con vista a elevar la calidad de la formación de la personalidad de las

nuevas generaciones. El Subsistema de la Educación Técnica y Profesional, encargado de la

formación de los técnicos de nivel medio y obreros calificados, está en constante

perfeccionamiento; de ahí que, presta especial atención en garantizar una formación más

sólida e integral de sus egresados, de tal manera que puedan asimilar los cambios

tecnológicos que se producen en las diferentes ramas de la producción y los servicios, y dar

respuesta a las exigencias socioeconómicas y laborales del mundo contemporáneo.

En el mundo, hasta el presente, se han aplicado diferentes modelos de formación de técnicos

y obreros, como vía para adecuar y elevar la calidad de los egresados en correspondencia

con las demandas y condiciones socioeconómicas de determinadas etapas históricas.

Este trabajo tiene como objetivo ofrecer los antecedentes históricos de la evolución y

desarrollo de la Educación Técnica y Profesional, desde el surgimiento del hombre hasta la

actualidad; así como un análisis epistemológico y pedagógico del proceso pedagógico

profesional, que deviene en una caracterización de dicho proceso.

DESARROLLO

Antecedentes históricos.

Los actos de enseñanza y aprendizaje de oficios y profesiones han acompañado al hombre a

lo largo de su historia, teniendo como principal elemento intrínseco a la actividad laboral del

hombre; siendo condición esencial, primero para lograr la subsistencia y luego, para la

creación de determinado bienes y utilidades propias de la vida económica de la sociedad.

3

En los primeros momentos del desarrollo socioeconómico de la sociedad, el proceso de

transmisión de experiencias, conocimientos y habilidades a la nuevas generaciones tuvo un

carácter netamente práctico, intrafamiliar y espontáneo, al realizarse en el propio puesto de

trabajo, mediante la imitación de la labores productivas, como método, por parte de los

aprendices al repetir los gestos y acciones para alcanzar el dominio de un determinado oficio.

Entre los siglos XIII al XV la enseñanza de los oficios continuaba llevándose a cabo

directamente en los puestos de trabajos durante la actividad productiva; pero guiada por

maestros y artesanos de reconocido prestigio y dominio de los conocimientos y destrezas de

su oficio.

Ya a finales del siglo XVIII y principios del XIX, época en que se impulsa con fuerza el

capitalismo, el desarrollo de la Revolución Industrial originada en Inglaterra y que se

extiende a la gran mayoría de los países europeos, agudiza las consecuencias de la división

social del trabajo existente desde dos siglos antes; lo cual contribuyó, de manera decisiva, a

la diversificación de los oficios y del sistema fabril: el trabajo manual realizado por un obrero

calificado se sustituyó por diversos trabajos divididos y parciales, realizados por diversos

operarios. Sobre este pasaje, Marx decía: “Hemos visto que la gran industria suprime

técnicamente la división manufacturera del trabajo con su anexión vitalicia de todo el hombre

a una operación de detalle,[…] al convertir al obrero en un accesorio autoconsciente de una

máquina parcial…” (Marx, 1990: 446).

Hasta este momento, la formación de fuerza laboral se basaba en la especialidad parcial y

en el trabajo inexperto del obrero, convirtiéndolo en un autómata. Se imponía entonces, la

necesidad de preparar en el menor tiempo posible al hombre pobre que, como elemento

esencial de las fuerzas productivas, fuera capaz de dominar las nuevas técnicas y máquinas,

para acrecentar las ganancias de los ricos, manteniéndose las diferencias económicas y

sociales establecidas; de ahí que la enseñanza de los oficios y las profesiones comienza a

4

brindarse en instituciones especializadas, surgiendo la educación técnica y profesional

formalizada, bajo fundamentos y principios socio-pedagógicos de carácter pragmático.

Fue entonces, en la década del 40 del siglo XIX, que surge el marxismo o materialismo

dialéctico, como teoría y filosofía del proletariado o de la clase obrera, por medio de sus

fundadores Carlos Marx (1818-1883) y Federico Engels (1820-1895), apoyándose en la

experiencia histórica de la humanidad, ofrecieron una base y concepción científicas del

mundo que posibilita resolver los complicados problemas, en particular de la educación. Los

expositores del materialismo dialéctico, hicieron pronunciamientos acerca de la educación

politécnica, siendo ellos los que por primera vez, plantearan y fundamentaran una teoría

científica sobre este tipo de educación, tan necesaria en el proyecto social que proponían.

La teoría marxista acerca de la enseñanza politécnica tuvo como premisa la concepción

teórica sobre el desarrollo multifacético de la personalidad del individuo, además de las

demandas de la revolución tecnológica industrial de la época.

Marx apuntó: “… Un momento de este proceso revolucionario, que se desarrolla

espontáneamente sobre la base de la gran industria, lo conforman las escuelas politécnicas

y agronómicas; otro, las

écoles ď enseignement professionnel” [escuelas de educación

profesional], en que los hijos de los obreros reciben cierta instrucción en tecnología y en el

manejo práctico de las distintas herramientas de producción…” (Marx, 1990: 449).

Por su parte, Engels al estudiar las relaciones de la sociedad socialista, escribió: “… en la

sociedad socialista el trabajo y la educación deben ir unidos, con lo cual se asegurará una

formación técnica múltiple y una base práctica para la educación científica […] (Engels,

1970: 391-392). Luego profetizó: “La educación permitirá a los jóvenes participar

rápidamente en todo el sistema de producción, pondrá las necesarias premisas para que

puedan trasladarse de una rama industrial a otra, cada uno según las necesidades de la

sociedad o según sus propias aptitudes.” (Engels, 1970: 405).

5

En Cuba, la educación técnica y profesional tiene su origen en la etapa colonial, con la

creación de la Escuela Náutica de Regla, en 1812. Este tipo de educación fue evolucionando

de manera muy lenta y poco coherente, debido a las condiciones socioeconómicas

existentes en el país; aunque se destacaron ilustres personalidades patrióticas [Luz y

Caballero (1800-1862), Varona (1849-1933), Martí (1853-1895) y otros] que se pronunciaron

a favor de la necesidad de la educar e instruir al obrero durante la enseñanza de los oficios y

profesiones, así como presentaron vías y métodos para su mejor aprendizaje, estando a

tono con lo más avanzado del pensamiento pedagógico internacional de la época.

Defendieron la idea de la vinculación de la teoría con la práctica y del estudio con el trabajo,

puesto de manifiesto en la ejecución de actividades experimentales y prácticas en los

talleres y las áreas de las escuelas, aunque se realizaba una incipiente integración de los

conocimientos recibidos en las instituciones escolares, en los centros de trabajo; y además

expone la necesidad de crear muchas escuelas para cada una de las profesiones, donde se

diferenciaran las clases de instrucción, y fueran según (Martí, 1975) “escuelas buenas donde

se pueda ir a aprender ciencia”.

Al entrar en el siglo XX, un fiel seguidor de las tesis socioeconómicas, político-ideológicas y

educativas de Marx y Engels, fue Vladimir Ilich Lenin (1870-1924), quien desarrolló

creadoramente dichas tesis, criticó todo intento de sustituir la enseñanza politécnica por la

profesional o monotécnica, concibiendo la instrucción general y politécnica como premisa

imprescindible, fundamento de la enseñanza profesional.

Además, le confiere una importancia suprema a la influencia educativas de las industrias en

la formación de la fuerza laboral señalando que: “… a través de estos sindicatos de industria,

se pasará a suprimir la división del trabajo entre los hombres; a educar, instruir y formar

hombres universalmente desarrollados y universalmente preparados, hombres que lo sabrán

hacer todo”. (Lenin, 1986: T 41, 34).

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Otra destacada personalidad que se interesó por la educación y la pedagogía fue la rusa

Nadiezhda Konstantinovna Krupskaya (1869-1939). Se preocupó, de forma especial, por la

enseñanza politécnica y la instrucción y aprendizaje profesionales, significó el método más

eficaz para lograr el aprendizaje de una profesión u oficio, al apuntar que “… la escuela

profesional del nuevo tipo debe guardar íntima relación con la vida y que parte del

aprendizaje debe realizarse en la fábrica, en el ambiente en que el alumno trabajará como

obrero calificado. (&hellipGui?o Toda escuela debe estar vinculada con la vida; y la profesional, más

que cualquiera otra.” (Krupskaya, 1986: 61).

Estas ideas ejercieron gran influencia en nuestro país, y a partir del 1. de enero de 1959, al

asumir el poder político, el Gobierno Revolucionario Cubano convirtió la cuestión de la

enseñanza politécnica en una cuestión práctica de la construcción del socialismo y de la

creación de la nueva escuela, al darle el carácter y la importancia que requería el desarrollo

socioeconómico del país. Desde entonces, se realizan esfuerzos para llevar a vía de hecho

las ideas socioeconómicas y científico-técnicas de la teoría marxista-leninista acerca de la

educación politécnica, como son: el cumplimiento de la ley del cambio del trabajo,

acondicionada por la naturaleza de la base técnica de la industria; la necesidad de superar la

unilateralidad profesional con el fin de obtener un desarrollo integral del individuo; y la

existencia de principios científico-técnicos invariables de cada una de las ramas,

especialidades y procesos de producción.

Por todo esto, es de alta significación en estos momentos, que la enseñanza conduzca al

estudiante al dominio de los métodos de trabajo tecnológico, sistematizando sus complejos

de acciones y operaciones en diferentes situaciones prácticas, apoyado en las invariantes de

las ciencias, preparando al futuro profesional para la adaptabilidad ante el incesante

perfeccionamiento de los procesos profesionales.

Esencia y caracterización del proceso pedagógico profesional en el nuevo milenio.

7

El proceso mediante el cual se lleva a cabo la formación de técnicos de nivel medio es

mencionado por investigadores y personal docente de la Educación Técnica y Profesional, en

general, indistintamente como proceso de enseñanza, proceso de enseñanza-aprendizaje,

proceso docente, proceso docente-educativo, proceso pedagógico, proceso pedagógico

profesional, etc.

La relativa sinonimia entre estos términos está dada por la interrelación dialéctica entre

categorías básicas como educación, enseñanza, aprendizaje e instrucción, en un proceso

único, íntegro y totalizador. De hecho, se trata de complejos fenómenos pedagógicos que

pueden reflejarse más integralmente mediante el concepto de proceso pedagógico

(Gmurman y Forolev, 1978), el cual suele identificarse como proceso educativo o proceso

formativo (Fuentes La O, 1999); visto éste último como expresión de la educación, en su

sentido más amplio, que por su naturaleza social y complejidad es estudiado por el conjunto

de las ciencias de la educación.

Ahora, al pasar la educación en su sentido más estrecho, a un contexto más concreto y

tangible y es regulada por la institución creada al efecto, entonces se expresa en el proceso

pedagógico (Blanco y otros, 1994) ; visto como objeto de la teoría resultante de la

sistematización de la Pedagogía. Tal y como afirmara Neuner (1973: 111): “La pedagogía

estudia el proceso pedagógico en su totalidad y en su especificidad cualitativa.”

Varios pedagogos como Klingberg (1972), Gmurman y Forolev (1978), Miari (1982), Neuner

(1981), Blanco y otros (1994) y, González y Cápiro (2002), se han referido sobre el proceso

pedagógico, ofreciendo sus definiciones.

En este trabajo se asume la definición planteada por Gonzáles y Cápiro, en la cual identifican

“al Proceso Pedagógico como aquel proceso educativo donde se pone de manifiesto la

relación entre la educación, la instrucción, la enseñanza y el aprendizaje, encaminada al

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desarrollo de la personalidad del educando para su preparación para la vida”. (González y

Cápiro, 2002: 150).

Dicha definición es asumida, ya que en ella se resaltan y conjugan tres aspectos

pedagógicos esenciales: 1) se enmarca al concepto “proceso pedagógico” en un concepto

más amplio (proceso educativo) donde se da la educación en su sentido más amplio, a nivel

de sociedad; 2) se considera la existencia de la interrelación entre educación, instrucción,

enseñanza y aprendizaje, como parte de ese proceso íntegro y totalizador; y 3) se dirige a

satisfacer el encargo social: preparar al hombre para la vida.

De igual manera, en otras definiciones expuestas en torno al proceso pedagógico revelan

que este abarca los fenómenos de la educación y la enseñanza, y con ellos los de la

instrucción y el aprendizaje, en estrecha interconexión entre ellos, que implican un conjunto

de actividades complejas en el que intervienen alumnos y profesores conformando un

sistema de relaciones recíprocas; cuyo fin es la formación y el desarrollo integral de la

personalidad de cualquier individuo, en cualquiera de los niveles del sistema de educación.

Además, dichas definiciones reafirman la posición del autor de este trabajo, en cuanto a que

la educación, la enseñanza, la instrucción y el aprendizaje constituyen procesos pedagógicos

(Sierra, R. 2002); los cuales, para que sobreviva la humanidad ante las exigencias de las

actuales condiciones político-ideológicas y socioeconómicas mundiales, deben desarrollarse

de manera consciente y sistemática no sólo en las instituciones escolares, sino también en

conjunto con las demás instituciones sociales.

Así lo confirma Gladys Valdivia al referirse a este proceso dice: “En el proceso pedagógico se

tienen en cuenta los objetivos sociales, las condiciones en que tienen lugar el proceso y las

relaciones que se establecen. La unidad dialéctica existente entre educación y enseñanza,

así como la máxima generalidad del concepto educación, por estar presente tanto en el

9

proceso de enseñanza que tiene lugar en la escuela como fuera de estas condiciones

específicas…” (Labarrere y Valdivia, 1988: 163)

Por lo que, ante la cantidad de términos que se utilizan para hacer referencia a la formación

de un tipo diferenciado de individuo, con conocimientos, habilidades, características

personales y cualidades morales específicas, de acuerdo con la práctica de la actividad

productiva propia de cada profesión; y la necesidad objetiva de acercarse y estudiar la

esencia, las condiciones concretas en las cuales se desarrolla el proceso pedagógico en la

formación de técnicos y profesionales, y las exigencias de un conjunto de particularidades

que tiene el mismo y que manifiesta su identidad propia; es que asumimos la utilización del

término “proceso pedagógico profesional”.

Este proceso es pedagógico porque concibe la unidad de la educación-instrucción como

condición para formar y desarrollar adecuadamente al futuro profesional, al tener presente la

secuencia científicamente argumentada de las acciones y operaciones intelectuales y físicas

del individuo en sus actividad laboral y la lógica de los procesos tecnológicos que lo

conforman; tanto en condiciones académicas, laborales, investigativas y sociales. Al mismo

tiempo, es profesional por su contenido estrecho con la actividad laboral específica de una

rama de la producción o los servicios; lleva implícito lo técnico, lo productivo y lo laboral;

además participa, de manera directa en el proceso de formación del profesional, un instructor

(trabajador, obrero, dirigente) de una entidad productiva, el cual contribuye al cumplimiento

de los objetivos de dicho proceso y a la formación de la personalidad del futuro egresado; y

todo ello se refleja y penetra en el plano pedagógico de este proceso (Abreu, R. 1997).

Por lo tanto, el proceso pedagógico profesional se conforma a través de la unidad de dos

procesos esenciales, el proceso de formación del profesional (proceso pedagógico)

conscientemente organizado y dirigido por la escuela politécnica y el proceso profesional

(proceso productivo) conscientemente organizado y dirigido por la empresa, cada uno con

10

sus potencialidades instructivas y educativas reales para la dirección del desarrollo de la

personalidad del futuro profesional de nivel medio.

También, múltiples estudiosos e investigadores de la Educación Técnica y Profesional han

establecido ciertas definiciones respecto al concepto de proceso pedagógico profesional.

El proceso pedagógico profesional es un “Proceso de Educación, como respuesta a una

demanda social, que tiene lugar bajo las condiciones de una institución docente y la empresa

para la formación y superación de un profesional competente.” (Fraga, 1995: 6).

Según R. Abreu, el proceso pedagógico profesional es "...el proceso de educación que tiene

lugar bajo las condiciones específicas de la escuela politécnica y la entidad productiva para

la formación y superación de un trabajador competente." (Abreu, 1996: 21).

R. Cortijo lo define como "...el sistema de actividades académicas, laborales e investigativas

que se llevan a cabo en la institución docente y en la entidad productiva para formar la

personalidad del futuro profesional." (Cortijo, 1996: 2).

Más recientemente, el proceso pedagógico profesional se considera “como el sistema de

actividades docentes profesionales (extradocentes, extraescolares, productivas y de

investigación) que se llevan a cabo en la escuela politécnica y/o en la entidad productiva para

formar la personalidad de los futuros profesionales técnicos de nivel medio y superar a los

trabajadores de la esfera de la producción y servicios.” (Ortiz, 2002: 13).

Nótese que las enunciaciones anteriores acerca del proceso pedagógico profesional,

evidencian la existencia de criterios de definición divididos, al definirlo unos como un proceso

de educación, y otros como un sistema de actividades (de diversas clasificaciones) llevado a

cabo por la escuela politécnica en conjunto con la entidad productiva, para la constante

formación y desarrollo integral de la personalidad del profesional; se comparte el criterio de

definirlo como proceso, aunque aparentemente existe en esas definiciones elementos

tautológicos; pero es aquí donde se manifiesta la relación dialéctica entre lo general y lo

11

particular en nuestro objeto de estudio, al definir su concepto. Sobre esto, Lenin se

preguntaba y respondía al mismo tiempo

: “¿ Qué es dar una “definición” ? Es, ante todo,

encajar un concepto dado en otro más amplio.” (Lenin, 1980: T 18, 154).

Hay que destacar, además, que todas las definiciones antes referidas presentan limitaciones

epistemológicas, de carácter sociológico, pedagógico e histórico concreto, de acuerdo con

las exigencias de las actuales concepciones pedagógicas y condiciones político-ideológicas y

socioeconómicas, referidas a la no inclusión explícita de todos los sujetos y elementos

sociales que integran y ejecutan, de modo esencial, dicho proceso. Esta omisión socava la

magnitud, la comprensión y toma de conciencia de todos los artífices responsabilizados, del

encargo social para el cumplimiento exitoso de la misión de la Educación Técnica y

Profesional de estos tiempos.

Las contradicciones y limitaciones entre las definiciones de proceso pedagógico, expuestas

por distintos autores en un momento histórico concreto dado y la realidad, han producido

nuevas zonas de sentido (aquellos espacios de la realidad que se vuelven inteligibles ante el

desarrollo de una teoría) (González, 1997), en cuanto a el alcance y la amplitud

epistemológicas que tienen dichas definiciones.

Hoy, para que la formación integral de los futuros técnicos y profesionales competentes,

contribuya a que puedan desempeñarse en diversas funciones sociales, constituye una

necesidad establecer en la práctica la verdadera relación sinérgica de la escuela politécnica y

la empresa con la comunidad de la cual las primeras forman parte, y la inclusión del

instructor en todas las actividades que desarrolla la escuela politécnica con los estudiantes,

para realizar un aprendizaje práctico y en condiciones reales de trabajo, con una óptima

adecuación a la realidad tecnológica y socio-laboral del mundo del trabajo (SENATI, 2003).

Sobre la base de los aspectos teóricos tratados hasta aquí, se propone por el autor de esta

tesis una nueva definición de proceso pedagógico profesional, que pretende salvar las

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limitaciones señaladas a las anteriormente analizadas. La cual queda expresada de la

siguiente manera:

El proceso pedagógico profesional es el proceso educativo conscientemente

organizado y desarrollado por pedagogos, instructores y educandos, a partir de

relaciones sociales activas y recíprocas, bajo las condiciones específicas de la

escuela politécnica, la entidad productiva y la comunidad, dirigidas a la formación y

superación continuas de la personalidad de un profesional competente.

Desde una visión relacional sobre esta definición, se observa que en proceso pedagógico

profesional se manifiestan relaciones sociopedagógicas que distinguen la esencia y

desarrollo actuales del proceso pedagógico profesional con la de otros momentos históricos

concretos, y con la de otros procesos pedagógicos que se dan en los demás subsistemas

educacionales. Las principales relaciones sociopedagógicas son:

Profesor-Alumno-Instructor.

Se fundamenta en la integración de la docencia con la producción y la investigación, el

aprendizaje en condiciones académicas, laborales e investigativas. De esta forma la

enseñanza profesional efectiva se traduce por un proceso de trabajo a ser realizado por el

profesor, el instructor y por los alumnos, actuando acorde a un objetivo común. Esta

relación se caracteriza no sólo por ser participativa, sino también por su carácter sinérgico y

desarrollador, lo cual propiciará la instrucción, la educación y el desarrollo, por medio de la

actividad, la comunicación e interacción entre los sujetos participantes en este proceso .

Escuela politécnica-Entidad productiva-Comunidad.

El desarrollo de la Educación Técnica y Profesional actual y futuro no es posible al margen

de la unidad escuela politécnica – entidad productiva, por ello, esta última no puede ser

sólo un centro de producción, sino simultáneamente una importante institución educativa

encargada sobre todo de la superación profesional del trabajador y de la preparación del

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trabajador en formación, o sea, del estudiante; asimismo, la primera no puede ser sólo un

centro educacional sino a la vez una entidad productiva, con la misión de preparar un

trabajador competente.

Instrucción-Educación-Desarrollo.

El proceso pedagógico profesional debe concebirse en estrecha vinculación con la vida y

con los intereses y necesidades de los sujetos (Profesor, Alumno e Instructor) que

intervienen en el desarrollo de dicho proceso; de manera tal, que junto a la aprehensión de

conocimientos, se garantice la formación y el fortalecimiento de las convicciones, ideales,

sentimientos del trabajador en formación que convive y participa de una manera activa y

transformadora en las empresas de la sociedad. Es decir, lo educativo persigue la

formación del hombre para la vida; lo instructivo, la formación del hombre como trabajador,

para vivir; y lo desarrollador, la formación de sus potencialidades funcionales o facultades.

El proceso pedagógico profesional ha sido objeto de análisis en las obras dedicadas a la

Pedagogía de la Educación Técnica y Profesional, por medio de investigadores cubanos

como R. Bernal (1986, 1988,1989), R. Fraga (1995), R. Abreu (1996), R. Cortijo (1996), M. R.

Patiño y otros (1996), C. Pérez (1997), A. M. Hernández y otros (2000), A. L. Ortiz (2002),

etc., de las cuales emergió una caracterización de este proceso desde el contemporáneo

enfoque sistémico-estructural del proceso; presentan los componentes (problema, objetivo,

contenido, método, medios, forma y evaluación) y sus relaciones que integran su concepción

pedagógica, dentro de una dinámica que tiene como soporte la realización de proyectos

profesionales para sistematizar métodos tecnológicos generales en la solución a problemas

prácticos (Cortijo, 1996).

Más recientemente J. Forgas (2003) también caracteriza el proceso pedagógico profesional,

pero desde el enfoque holístico configuracional (H. Fuentes y otros, 1998), motivado por la

novedad científica de dicho enfoque al permitir la revelación de nuevas relaciones y

14

cualidades esenciales y estables, entre las configuraciones, dimensiones y eslabones que se

dan en este proceso y que explicitan su comportamiento. Dicho autor, además propone una

metodología para el diseño (macro y micro) curricular de la especialidad de Técnico de Nivel

Medio en Mecánica de Taller, sobre la base de competencias profesionales, las cuales

devienen en una nueva configuración didáctica; y afirma que:

“El proceso de formación basado en competencias profesionales brinda un espacio para la

construcción de manera integrada de conocimientos, habilidades y valores que se

constituyen en cualidades del sujeto, […] es un proceso con un carácter eminentemente

social que se desarrolla en un contexto interdisciplinar, multidisciplinar y transdisciplinar, que

parte de una concepción participativa y es estructurado a partir de un contenido socialmente

construido e históricamente desarrollado, todo lo que tiene como consecuencia la formación

de nuevas cualidades en el hombre, que se traducen en competencias profesionales”

(Forgas, 2003: 36).

Los vertiginosos cambios técnicos y tecnológicos que son rápidamente aplicados en el

mundo del trabajo, conducen a que la obsolescencia del dominio de las técnicas y de los

puestos laborales, se presentan cada vez en un plazo más corto. Sin embargo los sistemas

educativos y sus modelos, no marchan con la misma celeridad, produciéndose con

frecuencia un distanciamiento entre lo que se diseña para la escuela y lo que lo que se

requiere en la esfera laboral.

Las razones antes mencionadas obligan a buscar nuevas formas de aprendizaje centradas

en modelos que se caractericen por considerar el aprendizaje de los estudiantes y su papel

protagónico como línea directriz en el proceso de formación, por llevar a los programas de

estudio los problemas profesionales a que se debe enfrentar el futuro egresado y sus

perspectivas, y por su flexibilidad para introducir los cambios, a partir de la incorporación de

manera comprometida a los especialistas de las instituciones productivas a todo el proceso

15

de transformación, que implica su participación en el diseño, en la ejecución y certificación de

las competencias profesionales requeridas para ser considerado un técnico competente.

A tales efectos es preciso lograr la interacción de los sujetos que intervienen en este proceso

de formación del profesional: el profesor o facilitador, el instructor y el alumno; y más ahora,

cuando en el proceso de formación de los técnicos y profesionales cobra fuerza la

concepción de aprender en el lugar de trabajo, consistente en utilizar para el aprendizaje la

situación laboral de los estudiantes y la situación de la comunidad, así como la oportunidad

de estudiar en el lugar de trabajo (Inkochasan, M. y otros, 2002).

El proceso de enseñanza-aprendizaje en la Educación Técnica y Profesional, como parte del

proceso pedagógico profesional, se constituye por un conjunto dinámico y complejo de

actividades del educador, el instructor y los educandos que se desarrollan en la institución

docente (escuela politécnica), en la entidad productiva (empresa) y en otras instituciones

socioculturales (comunidad), que permitirá un “aprendizaje sinérgico” entre los participantes,

de modo particular en los estudiantes.

El profesor de la escuela politécnica trabaja en función de formar la personalidad de un futuro

trabajador, por tanto, no puede dejar de tener presente las influencias del instructor de la

empresa y de las restantes instituciones de la comunidad, quienes se convierte en un

docente también para el alumno, por lo que resulta necesario la inclusión del instructor en las

actividades docentes y extradocentes que desarrolla la escuela politécnica, lo cual se logra a

través una efectiva dirección del proceso pedagógico profesional, y en particular de su

ejecución (desarrollo de la dinámica).

CONCLUSIONES

Después del análisis realizado sobre la evolución y desarrollo del proceso pedagógico

profesional, se puede observar cuanto se ha logrado y lo que falta por lograr, a pesar de los

cambios y transformaciones que se experimentan continuamente en dicho proceso, para

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alcanzar el gran reto de la Educación Técnica y Profesional: la formación integral profesional

de los egresados.

La teoría marxista acerca de la enseñanza politécnica tuvo como premisa la concepción

teórica sobre el desarrollo multifacético de la personalidad del individuo.

La instrumentación de la formación basada en competencias profesionales, necesita de

estrategias que perfeccionen la dinámica del proceso pedagógico profesional, en base a esta

joven corriente formativa de profesionales, de acuerdo con la caracterización del proceso

pedagógico profesional, realizada desde el enfoque holístico configuracional, como respuesta

a las demandas socioeconómicas y laborales del mundo contemporáneo.

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psicología y pedagogía. La Habana, Editorial Pueblo y Educac

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Publicado por juang9106 @ 1:55 AM  | EDUCACI?N
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