Martes, 10 de febrero de 2009


Ricardo Morales Basadre S.J.

Miembro del Consejo Directivo de Foro Educativo

Presidente del Fondo Nacional de Desarrollo de la Educación Peruana

Más allá de las discusiones sobre la validez

 

técnica y la objetividad de las evaluaciones de los maestros, las de

ayer y las de hoy, hay ya una conciencia nacional de la debilidad e

inadecuación de la formación magisterial requerida para levantar

substancialmente y de manera radical, el bajo nivel de nuestra

educación. Tenemos que reconocer que ha habido indiferencia y una

larga negligencia de los sucesivos gobiernos a pesar de esfuerzos

aislados, en encarar una reforma profunda exigida por el desarrollo

del país y los cambios culturales, científicos y tecnológicos, que trae

la globalización mundial.

Decisión fundamental de la política educativa

es ciertamente, la que atañe a la formación de los futuros y actuales

maestros del país; decisión que debieran discutir críticamente la

opinión pública, el congreso, los partidos políticos, las universidades,

los investigadores, y por supuesto, los maestros y las organizaciones

magisteriales. Un nuevo plan de formación profesional debe ser fruto

de una amplia consulta real y honesta sobre asunto tan

transcendental para el presente y el futuro de nuestro país.

Y debe partir de un perfil del egresado para

definir cuáles deben ser sus conocimientos, habilidades, actitudes y

valores, y no debe tener menos de 8 semestres de 18 semanas cada

uno; los dos últimos centrados en la práctica docente, con asesoría

de maestros tutores, práctica acreditable para la carrera. Allí sí

pueden venir las becas y los incentivos para promover la excelencia

académica y formativa de los estudiantes del magisterio.

Son muchas las escuelas normales, institutos

pedagógicos y universidades que ofrecen programas de formación

Magisterial. Hay quienes piensan equivocadamente que son

irreformables.

R.P. Ricardo Morales Basadre S.J.

Una reforma como la que necesita el país,

implica que se reestructuren las instituciones y programas de

formación magisterial. El Ministerio de Educación viene tomando

algunas medidas para suspender la admisión de postulantes en las

instituciones más deficientes y cerrando otras de baja calidad.

Es urgente establecer criterios de selección para la admisión de

nuevos estudiantes. Sólo obtendremos mejores aspirantes si se

prestigia la carrera pública magisterial, no sólo a través del

reconocimiento de la sociedad, sino también mejorando

substancialmente su condición profesional y económica.

Una preparación seria debería lograr

equilibrios convincentes entre los conocimientos teóricos y los

aplicados, la formación general del estudiante y su preparación

profesional, el conocimiento disciplinario y el didáctico.

En un país como el nuestro, en proceso de

descentralización se debe conciliar además, la unidad nacional y las

diferencias culturales y peculiaridades regionales e incluir una

cuidadosa preparación en el uso educativo de las nuevas tecnologías

que tienen un impacto cada vez mayor en los procesos de docencia y

aprendizaje.

Solo transformando estas condiciones

estructurales de las instituciones y programas de formación

magisterial se hará efectiva una reforma tan necesaria. Las

evaluaciones son importantes en la medida en que sean objetivas y

técnicas y conduzcan a la acción. De lo contrario resultan debilitando

una carrera magisterial que es urgente salvar para nuestro país.

San Borja, 28 de Marzo de 2008

“¿Es posible reformar la formación de los maestros?”

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Tags: educación, docente moderno, maestro moderno, actualidad

Publicado por juang9106 @ 12:27 PM  | ACTUALIDAD
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