Mi?rcoles, 18 de febrero de 2009

Educared Argentina

La escuela trabaja con el discurso, básicamente con el discurso verbal. La televisión también utiliza el discurso pero incluyendo las imágenes, los sonidos y sus múltiples combinaciones. A pesar de que la escuela trabaja, principalmente con el discurso verbal, luego de 8 ó 10 años de escolaridad la mayor parte de los niños tiene dificultades para expresarse con fluidez. Una integración coherente de los campos de la comunicación y la educación puede ser la clave para un desarrollo integral de la capacidad comunicativa de los alumnos.


Daniel Prieto Castillo, educador e investigador en el campo de la comunicación y la educación en América Latina, utiliza el concepto de mutilación discursiva para referirse a aquellas prácticas que, generalmente de modo inconsciente por parte de quienes las realizan, impiden en los niños el desarrollo de recursos de expresión y de comunicación. "La mutilación discursiva deja a los niños a merced de los medios, sin que los preparemos para ellos ni les demos oportunidad de desarrollar sus propios recursos de comunicación".

En este sentido, Prieto Castillo considera que para evitar ese vacío que está dejando la educación, es fundamental favorecer la práctica discursiva de los niños, a través del trabajo con la palabra tanto en relación con el mejoramiento de la estructura como con el logro de la belleza expresiva.

A partir de estas primeras consideraciones y teniendo en cuenta el importante lugar que ocupan los medios masivos en la sociedad actual, pero considerando además el rol fundamental del discurso y la palabra en el funcionamiento mediático, resulta indispensable que los educadores se hagan preguntas tales como ¿de qué manera podemos promover el aprendizaje a través de los medios de comunicación?, ¿Cómo apoyarnos en ellos para enriquecer nuestra prácticas y las de los chicos?

"Las respuestas pasan inexorablemente por un conocimiento en profundidad del lenguaje de los medios, particularmente de la televisión, de su programación, de sus modos de presentar temas y problemas, de sus recursos expresivos, de su manera de ofrecer informaciones y espectáculos, de su caracterización de espacios y personajes", sugiere Daniel Prieto Castillo en su libro La Televisión en la escuela.

La incorporación de la televisión en la escuela implica, entonces, comprender las reglas del juego y apropiarse de los recursos del relato y de la narración, utilizando los programas como disparadores de trabajos grupales, de reflexiones, de búsqueda de información, etc.

Este tipo de acercamiento a la televisión puede también incluir el análisis y la crítica de esos programas. Sin embargo, ese análisis debe ser encarado como una lectura respetuosa del fenómeno y no como una descalificación.

Por otro lado, un aspecto esencial en el trabajo con los medios y con la televisión, es la necesidad de escuchar a los alumnos para conocer los modos en que ellos perciben y viven su relación con la televisión.

Conocer el medio y su funcionamiento, desterrar los prejuicios, saber qué piensan y sienten los chicos en relación con la televisión, son los primeros pasos para incorporar el medio al trabajo en la escuela, desde una perspectiva pedagógica que ayude a los alumnos a comprender y analizar de manera crítica la oferta televisiva.

"Si la televisión nos ofrece sentidos, nos colma a cada instante con todo tipo de propuestas significativas, la posibilidad de una mayor influencia está dada por la menor formación que el destinatario tiene para enfrentarlos. (...) Aludo a seres que han vivido en contextos ricos de sentido, que han podido dialogar con sus padres y crecer en el diálogo, que han sido escuchados, que han tenido oportunidades de compartir y de jugar, de apropiarse del mundo con el apoyo de sus mayores."

La mutilación discursiva y las alternativas pedagógicas

Según explica Prieto Castillo, cuando a un niño se le niegan las posibilidades de práctica discursiva y se lo reduce a la fascinación y a la repetición, se lo está condenando a esa mutilación discursiva. Si se entiende al discurso como la capacidad de expresión a través de palabras y de imágenes para comunicar y comunicarse en el entorno social, puede ser un concepto homologable al de competencia comunicativa, un objetivo que la escuela se propone lograr. En ese sentido, la mutilación discursiva puede explicarse como una suerte de mutilación en ese capacidad comunicativa.

Para Prieto Castillo, esta mutilación se expresa en diferentes modalidades o consecuencias: el deslenguamiento, la reducción a fórmulas estereotipadas, la palabra vacía de sentido, y la incapacidad de estructurar el discurso.


Tags: educación, docente moderno, maestro moderno, actualidad

Publicado por juang9106 @ 2:06 PM  | PUBLICACIONES
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